Judíos negros: el gran descontento de Israel

Un migrante sudanés en viaje hacia Israel, donde miles de refugiados africanos son objeto de una dura polémica por parte de los sectores más conservadores. Foto: APUn migrante sudanés en viaje hacia Israel, donde miles de refugiados africanos son objeto de una dura polémica …

Por Eduardo Serralde | El 24 de mayo de 2012, Miriam “Miri” Regev, miembro de la Knéset (el parlamento israelí), participó en una manifestación en contra de los migrantes sudaneses que de cierto modo “invadían” Israel. Los llamó, ignorando su calidad de política de extrema derecha (perteneciente al partido Likud), “un cáncer en nuestro cuerpo”. Posteriormente ofreció disculpas en su página de Facebook y argumentó que sus palabras habían sido malentendidas.

Los sudaneses no son los únicos 'infiltrados' en Israel, un país en donde casi toda la población es judía. También provienen de Etiopía, Ghana, Nigeria y Eritrea; lugares que han tenido conflictos políticos y sociales en los últimos años, los cuales han orillado a los migrantes a huir para prácticamente ser mal recibidos en Israel, sobre todo porque son de raza negra, a pesar de que practican sus mismas costumbres judías.

El licenciado profesor Yehuda Ribco, participante en el foro virtual uruguayo SerJudío.com, establece que “no hay especificaciones genéticas, físicas o morfológicas que puedan identificar a un judío como tal”. Afirma que todo se resume a espiritualidad. “Como la raza judía no existe, es imposible que exista ‘pureza racial judía’”.

Esto se refiere aquí porque luego de que Miri Regev declarara que los infiltrados sudaneses fueran un cáncer, se supo que ella misma había dicho que “el cielo prohibía comparar a los africanos con los seres humanos”. Posteriormente declaró que una vez más su palabras habían sido malentendidas y que ofrecía disculpas por eso. Explicó lo del cáncer: dijo que la infiltración de extranjeros en Israel (aunque fueran judíos) se extendía como se extiende el cáncer en el cuerpo humano.

Hasta mayo de 2012 se tenía una cifra oficial de infiltrados en Israel: 60 mil. El Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, manifestó su opinión al respecto. Según lo que refiere el Diario Milenio, el ministro dijo: “si no impedimos su ingreso, esos 60 mil pueden llegar a 600 mil y esto amenaza nuestra existencia como Estado judío democrático, nuestra seguridad nacional y nuestra identidad nacional”.

Lo cierto es que otros funcionarios de Israel piden la deportación de los africanos, aunque sean judíos, aún cuando a muchos de ellos les espera la muerte o la prisión.

El escritor Juan Gelman cita en una de sus columnas sindicadas que "según los índices del Instituto de la Democracia en Israel correspondientes a mayo del 2012, un 52 por ciento de los israelíes encuestados coincidieron con las declaraciones oncológicas de Miri Regev y un arco del 30 al 40 por ciento se mostró particularmente molesto por la presencia en Israel de trabajadores de otros continentes. El porcentaje ascendió al 56.7 por ciento en el caso de los ghaneses y nigerianos y al 65.2 por ciento para sudaneses y eritreos".

De hecho, se está construyendo un muro de 240 kilómetros en la frontera de Israel con Egipto para impedir el acceso de “invasores”.

¿Te suena familiar esa medida?

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