ACTIVIDAD DE TUS AMIGOS

    Cerco de los mercados a españa pese a rescate y ajuste historico

    Madrid, 20 de julio (Télam, especial).- Los mercados redoblaron hoy su presión sobre la deuda de España haciendo escalar el riesgo país hasta un nuevo récord histórico de 610 puntos, a pesar de la aprobación formal del rescate por parte del Eurogrupo y a que el gobierno de Mariano Rajoy sacó adelante un drástico ajuste que le deja poco margen de acción ante el rechazado masivo en las calles.

    El histórico “tijeretazo” aprobado por el Ejecutivo del derechista Partido Popular (PP), contestado ayer por cientos de miles de personas en las calles de todo el país, no consiguió calmar a los inversores y las dificultades de financiación de España se acentuaron, lo que elevó también el riesgo de contagio a otros países periféricos de la zona euro.

    Por primera vez desde la introducción del euro, el riesgo país –diferencial entre el bono español a diez años y el alemán (de referencia) al mismo plazo-, superó los 600 puntos (610), con una rentabilidad superior al 7,29%.

    La bolsa de Madrid también reaccionó con pesimismo ante el actual escenario que atraviesa España y el Ibex 35, principal indicador, caía esta tarde en torno a un 5%.

    Con la rentabilidad del bono a diez años por encima del 7%, España vuelve a situarse así en zona de rescate total, al superar la barrera a partir de la cual el costo de endeudamiento es insostenible, como ocurrió antes de la intervención de Grecia, Irlanda y Portugal.

    El diferencial se disparó tras conocerse que la Comunidad Valenciana, en manos del PP, será la primera de las autonomías - gobiernos regionales- en pedir un rescate financiero al Estado central, a través del mecanismo aprobado por el Congreso de Diputados español que establece medidas “draconianas” de ajuste a cambio de las ayudas.

    Bruselas advirtió en reiteradas ocasiones de las dificultades que afrontan las comunidades autónomas españolas para hacer frente a sus deudas y que el cumplimiento del objetivo de déficit por parte del Estado depende en buena medida de los ajustes que se implementen en las regiones.

    España se comprometió a reducir este año el déficit del 8,9% hasta el 6,3% del PIB, y en 2013 a rebajarlo hasta el 4,5%, por lo que contará con un año más para ajustar sus cuentas hasta situar el déficit debajo del 3% que impone el Pacto de Estabilidad de la Unión Europea (UE).

    Pero el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, asegurado hoy, en la conferencia de prensa posterior al habitual Consejo de Ministros de los viernes, que España no saldrá de la recesión hasta los años 2014 y 2015, y que este año continuará subiendo el desempleo hasta el 24,6%.

    El Ejecutivo de Rajoy suavizó la caída del PIB para este año del 1,7 al 1,5%, pero reconoció que en 2013 no habrá un crecimiento positivo del 0,2% sino una contracción del 0,5%, tal como había adelantando, sin poner cifras, el presidente del gobierno al anunciar el mayor ajuste de la historia democrática.

    El próximo año "continuará la recesión", reconoció Montoro, quien también informó que el gasto público del Estado crecerá un 9,2% por el incremento de los intereses de la deuda y aumento de los costes de la Seguridad Social por el incremento de las pensiones y subvenciones. También insistió en las dificultades para mantener los servicios públicos.

    Con este escenario adverso, los mercados desconfían de que el rescate de 100.000 millones de euros para la banca española sea capaz de funcionar como “cortafuegos” y evite una intervención total, que según el ministro de Finanzas alemán Wolfgang Schäuble, tendría un costo de unos 300.000 millones de euros.

    La vicepresidenta del gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, se negó a responder hoy si España solicitará un rescate total y calificó de “incomprensible” la actual presión de los mercados, ya que el Ejecutivo español “está cumpliendo” tomando medidas e implementando reformas para bajar el déficit público.

    Tras recibir el visto bueno de los parlamentos de Alemania y de Finlandia, últimos escollos para sacar adelante el rescate, los ministros de finanzas de la zona euro celebraron una videoconferencia en la que aprobaron por unanimidad las ayudas y las condiciones, que figuran en el memorando de entendimiento que deberá cumplir el gobierno español.

    Estas condiciones, que el gobierno de Rajoy ocultó a la ciudadanía pero que difundieron los gobiernos de Alemania, Holanda y Finlandia en busca de garantías por parte de España, implican duras medidas macroeconómicas, según se desprende de la declaración del Eurogrupo publicada por la prensa española.

    El memorando recoge “recomendaciones políticas” como la suba del IVA, la supresión de la desgravación por vivienda y la aplicación de la reforma laboral, todas medidas ya aprobadas y algunas puestas en marcha por el Ejecutivo español.

    El primer tramo de las ayudas, 30.000 millones de euros, estará disponible a finales de julio y podrá usarse “en caso de necesidades financieras urgentes e inesperadas”, por lo que el gobierno podrá emplearlas inmediatamente para recapitalizar entidades como Bankia o Novagalicia Banco, que ya han hecho públicas sus necesidades.

    España sigue siendo la gran preocupación de la Unión Europea, que busca una salida de la crisis de deuda exigiendo a los países en problemas la aplicación de recetas neoliberales que no hicieron otro cosa que ahogar aún más sus economías y elevar el número de desocupados, que en España es de 5 millones, el 24,44% de la población activa.

    Rajoy, alumno obediente de Bruselas y el Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó el miércoles un ajuste de 65.000 millones de euros, que incluye medidas como una importante suba del IVA del 18 al 21%, la supresión de una paga extra de Navidad de los empleados públicos y un recorte a los subsidios de desempleo.

    El drástico recorte, considerado el mayor “tijeretazo” al Estado de bienestar en la historia democrática del país, fue respaldado ayer por el Congreso gracias a la mayoría absoluta del PP y rechazado masivamente en las calles de todo el país, con Madrid y Barcelona a la cabeza.

    Las protestas, lideradas por los empleados públicos españoles, y que comenzaron ya hace más de una semana, continuaron hoy de forma espontánea ante la sede del PP en la calle Génova de Madrid y con cortes en la Gran Vía, el centro de la capital española.

    Allí, cientos de personas se concentraron para rechazar el ajuste y exigir la dimisión de Rajoy. También hubo una concentración, convocada por el partido Izquierda Unida (IU) a las puertas del Palacio de La Moncloa. (Télam)

    cg-hr-agf 20/07/2012 13:05

    Cargando...